Medición de nivel · 18 de septiembre de 2026 · 6 min de lectura
El 50 % de altura de un tanque casi nunca es el 50 % de su volumen
Una cámara térmica encuentra la superficie del líquido con precisión. Convertir esa altura en volumen es donde se pierde el dinero, y donde casi todos los sistemas se equivocan.
Un tanque de almacenamiento lleno hasta la mitad de su altura no contiene la mitad de su capacidad. La afirmación suena a error de cálculo y no lo es: depende de la geometría del recipiente, y en un tanque horizontal la diferencia llega al veinte por ciento.
Es una de esas cosas que todo el mundo en planta sabe y que casi ningún sistema de monitoreo aplica. El resultado es un inventario que no cuadra con el conteo físico, y una discusión mensual entre operación y contabilidad que nadie gana.
Qué ve realmente la cámara
Una cámara termográfica no mide nivel. Mide temperatura, y encuentra el nivel como consecuencia: el líquido y el espacio libre por encima tienen inercias térmicas distintas, así que la pared del tanque muestra un escalón de temperatura justo donde está la superficie.
Ese escalón es nítido cuando hay diferencia térmica entre el producto y el ambiente. Al amanecer y al atardecer es cuando mejor se ve. A mediodía, con el sol pegando en la lámina, puede desaparecer — y un sistema honesto debe decir «no lo veo» en vez de inventar un número.
Un sistema que siempre entrega una cifra es más peligroso que uno que admite cuándo no puede ver. La cifra inventada se usa para decidir un despacho.
De la altura al volumen
La conversión depende de la forma. En un tanque vertical cilíndrico es lineal: la mitad de altura es la mitad de volumen. En uno horizontal no, y ahí está el problema.
La sección de un cilindro horizontal es un círculo. Llenar el primer diez por ciento de altura aporta muy poco volumen, porque abajo el círculo es estrecho. El tramo central aporta mucho. El último diez por ciento vuelve a aportar poco.
A los tanques con fondo cónico, a los esféricos y a los de sección irregular les pasa lo mismo con otras curvas. Por eso la industria usa tablas de aforo: una tabla que dice, para cada altura, cuántos litros hay. Se levanta una vez, midiendo, y vale para ese tanque.
Qué preguntar a un proveedor
- ¿El sistema entrega altura o volumen? Si entrega solo altura, la conversión la está haciendo alguien con una calculadora.
- ¿Acepta la tabla de aforo del tanque, o asume que es cilíndrico vertical?
- ¿Qué hace cuando no distingue la superficie? ¿Dice que no puede, o repite el último valor como si fuera nuevo?
- ¿La medición depende de la hora del día? Debería decírtelo.
Por qué lo escribimos
Porque en SEPTEM el nivel de tanque entrega volumen, no altura, y acepta la tabla de aforo del recipiente. Y porque cuando la cámara no distingue la superficie, la pantalla lo dice.
No es una función más vistosa que las otras. Es la diferencia entre un número que sirve para despachar producto y uno que solo sirve para llenar un tablero.